Archive for junio, 2009

De la necesidad al deseo

Martes, junio 30th, 2009

Lo hemos analizado repetidas veces en las jornadas que organizamos dos años atrás en La Ruina Habitada. Una cosa es la necesidad de los viajeros y otra los deseos. Una se conoce, otra tal vez no.

En una estación de esquí, por ejemplo, a poco grande que sea nos perderemos alguna vez en esa vuelta a casa que todo el mundo hace fatigado después de una jornada en pistas. Desde la cumbre vemos allí abajo la estación. Es el momento de la última bajada, el sueño de una quitarse las botas, una buena ducha o sauna, una cena gastronómica. Enfilamos la pensiente abajo sin reparar hacia dónde conduce… De pronto, oh, no, nos hemos pasado. Hemos descendido más de la cuenta. El hotel estaba en un nivel superior. Hay que tomar el último arrastre para salvar el desnivel.

Quién ha pensado que el deseo de cualquier esquiador es distinguir desde la cumbre dónde está el alojamiento, adónde tiene que apuntar para no pasarse esquiando. Pues los de Intrawest, la multinacional canadiense más importante que gestiona varias estaciones de esquí en todo el mundo, Francia incluida, lo tiene solucionado. Advirtieron que en la costa italiana los pueblecitos parecen alegres porque exhiben una fachada marítima de colores a fin de que, al acercarse a la costa, los pescadores puedan reconocer sus casas y ganarse la sensación de estar ya en casa.

Entonces aplicaron a sus complejos invernales la misma idea: arquitectura referencial, con colores o formas distintas, para que los esquiadores no se pasen de esquiada y lleguen enseguida a casa.

Esta ultinacional no ha diseñado sus complejos para dar respuesta a la necesidad de sus clientes, sino a sus deseos.

Fernando Gallardo

Nuevo webinario sobre innovación hotelera

Lunes, junio 29th, 2009

Webinario29J

 

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Fecha: 29-J

Hora: 17h00

Sala virtual:

1244241053

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Este lunes 29 de junio, a las 17h00 hora española (15h00 UTC), nos daremos cita en Facebook las 32 empresas suscritas al clúster que hemos promovido estas últimas semanas para reflexionar, debatir, experimentar y cooperar en temas tan candentes como la innovación hotelera. El webinario (seminario en la web) contará en esta ocasión con un alto número de participantes, muchos de los cuales tomarán la palabra con imagen y sonido en una experiencia inédita para el sector turístico en el mundo con la intención de fijar las bases definitivas de la constitución del clúster, así como debatirán el programa que regirá las actuaciones del clúster en los próximos meses.

El webinario se celebrará en la sala virtual creada para la ocasión por ubiqq en: http://apps.facebook.com/ubipitch/?sala=1244241053

Quiero recordar a los interesados en asistir que la página se divide en cuatro sectores:

  • arriba, a la izquierda, una presentación en Power Point
  • arriba, a la derecha, la imagen del conferenciante y de quienes deseen intervenir (previa petición de palabra en el botón habilitado al efecto, que será concedida por el moderador)
  • abajo, a la izquierda, cuadro abierto para quienes deseen ir aportando ideas vía chat
  • más abajo, a la izquierda, un espacio para las reflexiones y comentarios de los asistentes

A fin de agilizar el debate en directo, ruego a los intervinientes sean concisos en sus argumentaciones y extiendan sus reflexiones en el espacio habilitado para los comentarios. Así todo el mundo tendrá de intervenir públicamente, siempre bajo petición previa de la palabra en el botón ad hoc.

La calidad del sonido aumenta notablemente si evitamos que la señal audio del micro y el retorno por los altavoces se acople, lo cual provoca un molesto eco. ¿Cómo se arregla esto? Utilizando auriculares durante la intervención en vivo de quien pida la palabra. Por tanto, quien no disponga de auriculares y desee intervenir antes deberá desconectar los altavoces o anular el sistema audio de su ordenador portátil. Así el sonido para todos será limpio y fácil de seguir.

Quien no haya efectuado las pruebas de audio y video que celebramos en días pasados deberá configurar su webcam para flash, como se indica en la pantalla, debajo del cuadro de chat. También lo puede hacer con una hora de antelación en esta página de test:

http://apps.facebook.com/ubipitch/?conf=true

Espero que este webinario celebre un nuevo récord de asistentes y de intervinientes. La innovación hotelera empieza por la familiarización de herramientas de comunicación como ésta.

¡Bienvenid@ al futuro!

Fernando Gallardo

El camino de los sentidos

Sábado, junio 27th, 2009

Mi experiencia en la remodelación y ampliación de Son Esteve me ha servido para proponer a todos los foristas una reflexión sobre lo que puede significar el lento tránsito de un establecimiento tradicional hacia los sentidos. O el devenir de un planteamiento clásico a uno más vanguardista. Lo que ello puede acarrear a sus explotadores. En definitiva, la actitud y quizás los sacrificios que deberá asumir el nuevo apóstol de la modernidad para con sus visitantes. Qué pedagogía debemos afrontar ante el nuevo ejercicio de hospitalidad ideado. Qué nuevo sentido cobra el ser anfitrión. Seguramente alguno ha llegado a sufrir un cierto hartazgo del propio negocio, y muy probablemente se haya planteado diversas posibilidades:  seguir igual -siendo lo más aconsejable cerrar- o apostar quizás por un concepto diferente de hostelería, algo que sea único o bastante inclasificable. Es decir, abocar a una parte de las antiguas casas a la Arquitectura de los Sentidos.

En nuestro caso optamos por lo último, y este junio inauguramos la primera fase de lo que nos proponemos, que no es otra cosa que una diferenciación conceptual única en Mallorca. Y aquí vienen mis reflexiones que, quizás como terapia, quizás como consejo, nunca como intromisión, quiero trasladar a todos mis colegas de este Foro.

En primer lugar, ser sinceros con uno mismo/a. Y entender que no tan sólo por unas habitaciones tecnológicamente avanzadas vamos a girar esa tendencia quizás negativa de nuestro negocio. No, hace falta mucho más, a mi modo de ver. Necesitaremos reinventar el hotel. Su liturgia, su lenguaje, todos sus conceptos. Desde el desayuno hasta la iluminación de la zonas comunes. Voy a poner cierto énfasis en la colación matutina: es uno de los momentos más esperados del día por el turista. Pero también puede ser uno de los más repugnantes si el hotelero se lo propone. César Ritz decía que la mitad del bienestar del visitante se ganaba por el estómago. Si escogemos la senda de los Sentidos, deberíamos tener muy claro que éstos empiezan por la mañana.

En segundo término,  comentar el coste. Meterse en una aventura sensorial es, básicamente, caro. No voy a decir muy caro -todo depende del estado en que se encuentre el edificio sobre el que ejecutar la obra-, pero sí más costoso que el patrón clásico de la hostelería convencional de habitación mediana, pasillos angostos, un comedor amplio y a correr… No, se trata de otra cosa, evidentemente.  Los estucados venecianos, claraboyas encima los rain showers, suelos radiantes y demás aderezos tecnológicos cuestan algo, para qué engañarnos.  

Bernat Jofre i Bonet, hotel Son Esteve

De un vistazo

Jueves, junio 25th, 2009

Vives en la nube. Huyes del suelo a tus pies. Vas a despegar y sabes que luego ya nada volverá a ser igual. Descorres las cortinas, adaptas el iris a la intensidad del reflejo, tuerces el gesto. ¿Qué te detiene? Todo muda a tu alrededor, como en una agradable fantasía.

Duermes en una incógnita habitación de hotel…

Continuamos con las encuestas que tanto éxito tienen entre los hoteleros. Saber lo que opina la competencia y conocer los gustos de la clientela se han convertido en un objetivo prioritario para ser diferente y sobrevivir a la crisis, de ahí el estimable número de respuestas que vengo recibiendo con estos cuestionarios a los miembros del Foro. Algún día habrá que extender la cuestión a hoteleros no suscritos, pero que de seguro tienen conformada una opinión que puede resultarle útil a los demás.

La pregunta anterior, ducha o bañera, nos ha dado algunos elementos de juicio para hacerse una idea de lo que actualmente rige en los hoteles de España y Portugal. Aunque haya hoteles que todavía andan enviando sus respuestas, tenemos disponibles los resultados siguientes:

  • Hoteles participantes suscritos a este Foro: 145
  • Partidarios de la ducha: 94 (65%)
  • Partidarios de la bañera: 51 (35%)
  • Partidarios de ambos: 10%

Ahora propongo una nueva encuesta entre los miembros de este Foro. Tras formalizar la aburrida liturgia de la bienvenida, plantados frente a la expendeduría donde obra el jefe de recepción, nos dirigios por fin hacia nuestra habitación. La puerta está a punto de abrirse y, expectamentes, van apareciendo los elementos mobiliarios que conforman su paisaje. Un escenario hasta ahora desconocido por nosotros… ¿Qué observamos entonces? Mi pregunta es si empleamos un tiempo en escudriñar cada recoveco de la estancia o directamente pasamos a ver lo que queremos. ¿Está lo que buscamos? ¿Y qué estamos buscando? O, ¿qué acabamos de descubrir gratamente?

 Éstas son las referencias necesarias para un hotel de los sentidos. Debemos preguntarnos qué desea el huésped, o qué espera encontrar, o qué sorpresa debería llevarse.

Algunas consultoras turísticas sondean periódicamente el mercado en pos de respuestas. Nielsen determinó hace cinco años que el viajero norteamericano lo primero que hace es correr hacia el cuarto de baño y fijarse en el set cosmético para las abluciones de su estancia: la marca, el color, el diseño del frasco, la dosis, la calidad del producto…

¿Tú qué opinas al respecto? Responde a esta encuesta.

Como siempre, los resultados se ofrecerán en los próximos días.

Fernando Gallardo

Un aluvión mediático de ruinas

Lunes, junio 22nd, 2009

El año pasado por estas fechas inauguramos en silencio este Foro de innovación, debates, intercambio de ideas, sugerencias y chascarrillos varios con el propósito de dar continuidad a lo que me venía entreteniendo desde hacía casi dos veranos septentrionales: las jornadas hoteleras de La Ruina Habitada. La mayoría de los participantes me formuló su deseo de repetir sesión para analizar lo acontecido y hacer balance de lo que cada uno había emprendido en su casa tras los conceptos analizados durante aquellos encuentros. A fin de no dilatar su reedición se me ocurrió que trasladar al mundo virtual todo lo iniciado en el mundo real podía sernos muy útil en ese desiderátum de continuidad.

Y aquí estamos todos juntos un año después. Miembros sucriptores, colaboradores y meros lectores, amigos todos, en número de 700 diarios, que no es mala cifra para un Foro tan específico y peculiar como éste. A su través, seguimos engordando nuestro acervo ideológico y profesional, cada cual en lo suyo y desde lo suyo. Con la vista puesta en lo de siempre, en lo nuevo, en lo que está por venir y también en aquello que jamás sucederá, pero fue bonito pensarlo.

Desde su creación, el Foro ha mantenido incólume la idea de habitar los sentidos. Tanto es así que algunos establecimientos hoteleros ya andan en obras para aplicar todo lo aquí aprendido. Porque, como en el proyecto original de La Ruina Habitada, todo comenzó con un darse la vuelta y mirar de otro modo. Así lo han venido reflejando diversas publicaciones sobre arquitectura, estilismo y vivienda de todo el mundo, en diversos idiomas. He a continuación una muestra.

Diseño Interior dio el pistoletazo de salida con un extenso reportaje fotográfico a cargo de Ángel Baltanás. Luego vino EL PAÍS Semanal, que fue leído por millones de personas. La revista Tribuna Abierta se interesó por ese signo de vanguardia rural. Los diarios regionales también se hicieron eco de la noticia. El Diario Montañés publicó un amplio reportaje sobre el experimento de la Ruina. Diario Palentino ha publicado dos: Una ruina minimalista y muy habitable,  Arquitectura de los Sentidos, además de varias reseñas sobre las Jornadas hoteleras de La Ruina Habitada. Por proximidad y porque a sus editores les interesa mucho, muchísimo, la arquitectura, el semanario Carrión dio igualmente cuenta de lo que se ha venido cociendo en su zona de influencia, Cantabria y Palencia. Este periódico ha reportado ampliamente el recetario arquitectónico de Jesús Castillo Oli. Bajo el título La arquitectura en las tripas fue publicado un ideario de lo que este arquitecto y un servidor nos trajimos de un viaje de prospección por Japón. Y, cómo no, también dio amplia difusión de lo acontecido en los encuentros con hoteleros de toda España. Dialogamos sobre la liturgia de la bienvenida, la no recepción y otras muchas cosas. La aldea de Porquera de los Infantes saltó de repente a la actualidad.

La Ruina Habitada atrajo inmediatamente la atención de los medios internacionales. Primero fue la revista rusa Digest, que se explayó en un largo reportaje que hoy preside la mesa central del loft. Luego, la sueca Sydsvenskan. La noruega Residence. La británica Grand Designs. La chilena Chef & Hotel. Y las norteamericanas ArchitectureCasa & Estilo, ésta última perteneciente a la comunidad latina.

A raíz de todo ello, una marea ha inundado Internet. Encabezado por la Wikipedia, la Ruina ha figurado en la portada de webs españolas como Enfemenino, francesas como Notre Loft, británicas como CoolBoom, portuguesas como Sinap5e, húngaras como Design Pumpa, ucranias como DJournal y Last Night, polacas como Designerski, rumanas como Stud y norteamericanas como Materialicious, que la seleccionó entre las 30 mejores casas de España.

Próximamente saldrá un libro en el que La Ruina Habitada aparece seleccionada entre las 100 mejores casas del mundo, editado por la prestigiosa Wallpaper.

Todos hemos aprendido mucho de La Ruina Habitada, qué duda cabe. Propios y extraños. Arquitectos y hoteleros. Miles de curiosos capaces de fletar un autobús para visitar el lugar. Lo resume muy bien la viñeta que apareció en el diario El Mundo y que ilustra este artículo, arriba:

–¿Que no sabes qué hacer? Que Jesús “Ladrillo” te haga una suite de ortodoxia loft y un engawa de filosofía zen…

Fernando Gallardo

Cocineros del balón

Viernes, junio 19th, 2009

ocvirk “Limítate a hablar de comida”, le espetó un cocinero español cuyo nombre prefiero callarme a la periodista argentina Verónica Ocvirk cuando lo fue a entrevistar. La respuesta zahirió su respetabilidad profesional, como si mi colega se hubiese extralimitado en el normal desempeño de su crítica gastronómica. Me lo vino a confesar ella dolida por el desencuentro y atónita, más que nada, por el limitado nivel cultural del aludido maestro de los fogones.

“A mí el periodismo gastronómico tradicional me aburre bastante”, me confesaba Vero, “te juro que me duermo sobre el teclado nada más de pensar en tener que escribir la Oda al Palmito. A mí lo que me encanta es la gastronomía desde su carácter social, y mi sueño, uno de ellos, es que entre todos pensemos cómo podemos hacer para que la alta cocina llegue cada vez a más y no a menos personas”.

Ante semejante confesión, no quise hurgar en la herida. Quizá no me hubiera yo atrevido a confundir, como compatriota del entrevistado, a un pinche con un cocinero. Porque si el interpelado se resistía a opinar sobre otras melodías que no fueran las de sus sartenes a mí no me cabe ninguna duda de que su categoría coquinaria es la de un pinche, con todos mis respetos para los menestrales de la cocina. Alguien me podrá recordar que yo mismo dije en una ocasión que a un futbolista no se le pueden pedir entrevistas finas, pues donde debía demostrar su habilidad era en el regate fino, con las botas y no con la lengua o con la pluma. Pero es que un cocinero de élite hoy en España es un artista, y como tal debiera ajustarse a los requerimientos intelectuales de la llamada intelligentsia.

De ahí que no se haya entendido bien por qué un genio de la cocina como Ferran Adrià fuera invitado de honor a la Documenta de Kassel, que es un non plus ultra para la vanguardia artística. ¿Qué hace un cocinillas en el parnaso de los músicos, los pintores y los poetas? Pues eso, estar por encima de todo, pensar, elucubrar, imaginar y, después de todo esto, crear. El acto de creación nunca llega solo de equipaje. Marcar el paso, llevar la batuta, exige muchas horas de sacrificio y un destello de tensión transformadora, para lo cual se requiere eso que denominamos conocimiento. O la materia gris que regirá toda nuestra sociedad durante las próximas décadas.

Sí, amiga Ocvirk, aquel que en sus fogones solo habla de comida es un simple pinche. Por eso, la estatura de un chef se mide, antes que delante del fuego, en las llamas feraces de su cavilación interior hasta dar con la fórmula, crear el concepto. Por eso, los talleres Adrià, Arzak y Aduriz se parecen tanto a los laboratorios del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Por eso, cuando accionan el mando de la pacojet, hacen magia con el nitrógeno líquido o someten a observación un cultivo de puras hierbas su discurso nos invita a razonar sobre los sentidos, los deseos, los hábitos, el amor, la esperanza, la vida…

“Uno tiene un trabajo, y tiene que ganar plata con eso, claro que sí”, me subraya la periodista en un sentido correo. “Pero antes tiene una vocación, una misión que cumplir. Mi tarea, por ejemplo, es contarle a la gente que un buen cocinero, uno de alma, cumple algo tan simple y tan bello como dar de comer a la gente. Por eso amo tanto a la buena cocina. Porque en el fondo es amor, purito amor”.

Supongo que tal es la razón de que en España, entre los artistas de la cocina y los artesanos que siempre han dado de comer a la gente con mucho amor y mucha entrega personal, haya una legión de pinches que al no saber hacer la o con un canuto optan discretamente por el regate corto y hablar de balón.

Fernando Gallardo

Una tecnología de cartulina

Jueves, junio 18th, 2009

cama_deshecha Hoy quería entretenerme con otras cosillas de incumbencia positiva, pero no hay manera de que me centre. El Instituto Tecnológico Hotelero (ITH) cortocircuita mis anhelos con su panegírico a la boutade cada semana más gorda. La nueva broma tecnológica, con un alto valor en I+D+i para los alojamientos propende lisa y llanamente a la guarrería.

Sí, resulta que toda la inventiva de esta docta institución se resume en una iniciativa de reducción de los costes de lavandería (alrededor de un 28 %) que sus tecnólogos han diseñado para los hoteles españoles mediante la colocación de una tarjeta en un lugar determinado de la habitación, donde los huéspedes hallarán la información necesaria para colaborar con el hotel y convendrán con la camarera de pisos si quieren el cambio de sábanas, en función del lugar donde depositen la tarjeta. “El empresario puede descargarse un modelo de dicha tarjeta, personalizable, a través de la web del ITH, así como un documento en el que se explica la iniciativa, cómo trasladarla a clientes y empleados, y un ejemplo práctico”, informa sin rubor el Instituto, consciente de que en tiempo de crisis hay que ahorrar, ahorrar, ahorrar.

Quizá alguien se creyó que el probo organismo de tecnología superior se centraría en la supercomputación de datos sobre movimientos de viajeros, comportamientos y hábitos de consumo, sistemas de predicción turística parametrizados, estudios de flujos, laboratorios de arquitectura hotelera, modelos de experimentación científica, inteligencia artificial aplicada al turismo… Pues no, la innovación que nos propone el ITH es colocar una cartulina como las del siglo XIX junto a la otra, misérrima, que aconseja quitarse las legañas con las postizas del día anterior en las toallas. Y así limpiar, menos nuestra personalidad, la conciencia de impacto ambiental que inevitablemente causa el turismo.

No puedo contenerme del ataque de risa que me suscita esta iniciativa de “tecnología punta” propuesta por el Instituto Tecnológico Hotelero. Pero sé muy bien que no debería carcajear ante una estulticia como ésta que devuelve al primer plano de la actualidad una reflexión seria sobre la imagen de calidad que proyecta el turismo de España en el mundo. Ahora que vamos proclamando por ahí que este país debe apostar por la calidad y superar por obsoleto el modelo de masificación turística y de guerra de precios… Ahora viene el instituto de la tecnología cartulínica y nos dice que lo avanzado es convencer a los viajeros del siglo XXI para que duerman sobre sus sábanas usadas y ¡pelillos a la mar! Se ahorran así detergentes y también el coste de las camareras de piso, que con estirar un poco los lienzos y plegar de corrido el embozo ya vale. Puestos, habría que temer una siguiente cartulina en la que se le propusiera al huésped prescindir de la limpieza de su habitación por los mismos motivos de ahorro y sostenibilidad medioambiental.  O que alguien sugiriera incluso dejar las sábanas fijas sobre la cama toda la temporada, como hace muchos observé en un hotel de la periferia de Argel.

Ahorro de costes… Bajada de precios… Merma en el servicio… Ideas de perogrullo…

¡Bravo Spain!

Fernando Gallardo

El valor menguante del ornato

Jueves, junio 18th, 2009

Segunda entrega de la sección veo-veo. En ella, el arquitecto de cámara de nuestro Foro valora la imagen, de la que no conoce a qué hotel pertenece, ni quien ha sido su arquitecto o su decorador, ni siquiera en qué latitud se encuentra, así como tampoco otros detalles o características del establecimiento propiamente dicho. La reflexión que pretendemos con el veo-veo, antes que criticar malévolamente un hotel o proyecto de hotel, quiere ayudar a comprender mejor las claves de la Arquitectura de los Sentidos y poner el foco en los detalles espaciales que deben ser tenidos en cuenta a la hora de regentar un negocio hotelero con la perspectiva de atraer a la clientela del siglo XXI, cuyos comportamientos difieren sustancialmente de aquella que ha venido ocupando los hoteles durante el siglo XX.

embrujo 

Jesús Castillo Oli, arquitecto: “Al ver ese excéntrico sofá y esas sillas Luis XV (con un digamos contemporaneizante estampado) me viene a la memoria aquella recurrente escena casera de todos los portales de nuestras décadas de mocedad. El espacio, atribuible a una zona de estar o entrada original de un hotel de nuevo cuño, lo encuentro excesivamente ornamentado, con algún problemilla añadido de distribución. Supongo que esas dos puertas pareadas corresponderán a los aseos (?)… Si es así, no creo que ésta sea su mejor ubicación, junto a un lugar evidente de reunión visible para todo el que permanezca allí sentado frente al espectáculo mingitorio. O quizás no me he dado cuenta y las sillas en realidad son una instalación de rabiosa actualidad… (por tanto, se ven pero no se tocan). Las rayas de la pared no aportan nada. Y qué decir del mural que preside las sillas. El gran arquitecto Adolf Loos ya lo apuntó a principios del siglo XX: “la evolución cultural equivale a la eliminación del ornamento del objeto usual”.