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	<title>Comentarios en: Colectivo Valpara&#237;so</title>
	<link>http://laruinahabitada.es/2009/04/23/colectivo-valparaso/</link>
	<description>de La Ruina Habitada</description>
	<pubDate>Sat, 19 May 2012 00:02:24 +0000</pubDate>
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		<title>Por: Antonio Gómez, Quintana del Caleyo</title>
		<link>http://laruinahabitada.es/2009/04/23/colectivo-valparaso/#comment-485</link>
		<author>Antonio Gómez, Quintana del Caleyo</author>
		<pubDate>Sun, 26 Apr 2009 11:04:19 +0000</pubDate>
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		<description>Excelente exposición, Mireya, emociona, mucho sentimiento.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Excelente exposición, Mireya, emociona, mucho sentimiento.</p>
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	<item>
		<title>Por: Fernando Gallardo</title>
		<link>http://laruinahabitada.es/2009/04/23/colectivo-valparaso/#comment-483</link>
		<author>Fernando Gallardo</author>
		<pubDate>Sat, 25 Apr 2009 21:20:36 +0000</pubDate>
		<guid>http://laruinahabitada.es/2009/04/23/colectivo-valparaso/#comment-483</guid>
		<description>&lt;p&gt;De La Ruina Habitada (Porquera de los Infantes) a la Arquitectura de los Sentidos (Valparaíso&lt;/p&gt;&lt;p&gt;

Quiero contarles una bonita historia. En junio de 2007, estuve cenando en Canduela (Palencia, España) en casa de Jesús Castillo Olí, invitada por él y Pilar, su mujer. Casi al término de la cena, Jesús tomó una revista de Diseño, me la muestró y me explicó la portada y el contenido del artículo en su interior. El tema: La Ruina Habitada, un antiguo pajar convertido en vanguardia rural, una ruina minimalista para una casa habitación proyectada por él, para un cliente muy particular, de quien ambos comienzan a hablarme para narrar la historia de este fenómeno arquitectónico y explicarme como Jesús había llegado a producir tal objeto de deseo para ser habitado por su dueño, Fernando Gallardo, y concurrido por amigos, hoteleros, gastrónomos, arquitectos, y cómo esta negación de frivolidad y extravagancia se vuelca en una dimensión sensorial que conmueve y emociona para establecer que aquello se acerca a una “arquitectura que provoca los sentidos, exenta de ornamentos gratuitos”.

&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Mi reacción fue de sorpresa y euforia contenida. No pude sino comentarle a Jesús que este proyecto teníamos que mostrarlo en Chile e instalarlo como tema de discusión en instancias que ya asomaban a mi mente y se anclaban como una tarea para el regreso.

&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Dos días después, ya me econtraba yo en Chile con La Ruina Habitada en CD, fotocopias y recortes de diario. Correos sucesivos con Jesús completaron el material para salir a peregrinar y tantear intereses y posibilidades. Por supuesto, no fue fácil, o más bien en ese principio simplemente no fue. Me acerqué a una Universidad con todo el material y La Ruina Habitada en mi boca, que compulsiva la retrataba con palabras, mientras los otros me miraban y asentían aceptando involucrar el proyecto en un seminario internacional y como bocado provocador entre los estudiantes de último año de arquitectura. Reuniones más, reuniones menos, el seminario no existió y guardé el material, lo encerré hasta nuevo aviso, porque ya la experiencia chilena me ha moldeado en entender que lo innovador y profundo siempre puede quedar sepultado bajo la superficialidad de temas candentes y sobrexpuestos. Y poco hay que hacer al respecto... Solo esperar o dejar.


&lt;/p&gt;&lt;p&gt;En 2008, al año siguiente y muchos meses después de mi fallida incursión inicial, una llamada sobresaltó mi rutina laboral: un conocido de Fernando Gallardo radicado en Chile me provocaba una vez más con La Ruina Habitada y me invitaba a conversar sobre La Arquitectura de los Sentidos y la hotelería en Chile. Y así empezamos a parir las ganas de concretar algo, alentados por Gallardo y Castillo. La Ruina nos otorgaba la posibilidad concreta de armar un espacio de discusión y trabajo donde La Arquitectura de los Sentidos, y con otro sentido, se asomaba como provocación y motivación de juntar un puñado de lozanos arquitectos para ver qué podía generarse a partir de esta asociación iberoamericana de pequeña escala, direccionando la experiencia hacia una arquitectura al servicio de los hoteles, que rompiese con los espacios tradicionales que para estos edificios se establece la mayor parte de las veces.


&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Finalmente lo armamos. Organizamos el primer “Taller de Arquitectura de los Sentidos” en Valparaíso, con 15 jóvenes arquitectos invitados a 3 días de creación, de libertad y de experiencias sensoriales provocadoras. Gallardo y Castillo llegaron hasta Valparaíso a ser protagonistas de esta historia de sentidos en la arquitectura ligada a la hotelería y nos expusieron, se mostraron y nos develaron el sentido de su propuesta. Un sitio en ruina y con una ruina, fue el territorio de intervención y motivo de creación e invento de un Hotel de los Sentidos, en un lugar abandonado detrás de la iglesia La Matriz, centro fundacional del puerto profundo, donde los 15 arquitectos estuvieron, miraron, sintieron y reflexionaron previo a partir con sus propuestas. Horas más tarde, en la sede del DUOC de Valparaíso, comenzó el trabajo. Agrupados, trabajaron con profundidad y velocidad mientras Jesús y Fernando recorrían y se entrometían en la intimidad del proceso que se iba desarrollando. Las cuatro propuestas fueron expuestas al resto en una experiencia rica en contenido y adrenalina, que tenemos guardada en nuestros sentidos y en papeles blancos de collage y dibujo a mano alzada.

&lt;/p&gt;&lt;p&gt;De esa experiencia vital y extraordinaria, arrancaron otras jornadas de discusión, de evaluación, de pensar futuro y de intentar proyectar para el puerto, un hotel innovador que, como dice Fernando Gallardo, “cambie el orden arquitectónico de los hoteles, plantee un nuevo diseño de los espacios, otra manera de percibir, entender, sentir y moverse por el edificio, un hotel que emocione, que provoque, que seduzca, que ofrezca nuevas experiencias y abra sus puertas a los cinco sentidos”. Ello constituye un desafío no menor en un país aún quieto y conservador, como es Chile, pero que ansía y recibe nuevas concepciones. Valparaíso puede ser el lugar ideal para esta provocación, y por ello, cinco de los arquitectos que participaron en el Taller de agosto, liderados por Isabel Soto y Fernando Gallardo, conformaron el Colectivo Valparaíso que busca en la génesis del proyecto hotelero, flexibilidad en la concepción de los espacios, relatividad en las concepciones de proyecto y apertura a la libre exploración formal, e invitan a involucrarse y ser protagonistas de esta experiencia inaugural.

&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Así la historia, las expectativas están, las motivaciones y provocaciones toman su ritmo y su propia cadencia, luego de las experiencias vitales y vívidas transcurridas. Lo acontecido me deja la sensación de que un viaje por trabajo en junio de 2007 a Palencia, una cena de amistad en Canduela, el descubrimiento de La Ruina Habitada, un reencuentro con mi amiga Isabel Soto, coyunturas y casuísticas y una suma de voluntades y deseos, devienen, a más de un año de sucedido todo ello, en un engranaje de personas que están tejiendo un proyecto y “degustando” una posibilidad.

&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;b&gt;Mireya Danilo, arquitecta.&lt;br /&gt;
Santiago de Chile.&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;
</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>De La Ruina Habitada (Porquera de los Infantes) a la Arquitectura de los Sentidos (Valparaíso</p>
<p>Quiero contarles una bonita historia. En junio de 2007, estuve cenando en Canduela (Palencia, España) en casa de Jesús Castillo Olí, invitada por él y Pilar, su mujer. Casi al término de la cena, Jesús tomó una revista de Diseño, me la muestró y me explicó la portada y el contenido del artículo en su interior. El tema: La Ruina Habitada, un antiguo pajar convertido en vanguardia rural, una ruina minimalista para una casa habitación proyectada por él, para un cliente muy particular, de quien ambos comienzan a hablarme para narrar la historia de este fenómeno arquitectónico y explicarme como Jesús había llegado a producir tal objeto de deseo para ser habitado por su dueño, Fernando Gallardo, y concurrido por amigos, hoteleros, gastrónomos, arquitectos, y cómo esta negación de frivolidad y extravagancia se vuelca en una dimensión sensorial que conmueve y emociona para establecer que aquello se acerca a una “arquitectura que provoca los sentidos, exenta de ornamentos gratuitos”.</p>
<p>Mi reacción fue de sorpresa y euforia contenida. No pude sino comentarle a Jesús que este proyecto teníamos que mostrarlo en Chile e instalarlo como tema de discusión en instancias que ya asomaban a mi mente y se anclaban como una tarea para el regreso.</p>
<p>Dos días después, ya me econtraba yo en Chile con La Ruina Habitada en CD, fotocopias y recortes de diario. Correos sucesivos con Jesús completaron el material para salir a peregrinar y tantear intereses y posibilidades. Por supuesto, no fue fácil, o más bien en ese principio simplemente no fue. Me acerqué a una Universidad con todo el material y La Ruina Habitada en mi boca, que compulsiva la retrataba con palabras, mientras los otros me miraban y asentían aceptando involucrar el proyecto en un seminario internacional y como bocado provocador entre los estudiantes de último año de arquitectura. Reuniones más, reuniones menos, el seminario no existió y guardé el material, lo encerré hasta nuevo aviso, porque ya la experiencia chilena me ha moldeado en entender que lo innovador y profundo siempre puede quedar sepultado bajo la superficialidad de temas candentes y sobrexpuestos. Y poco hay que hacer al respecto&#8230; Solo esperar o dejar.</p>
<p>En 2008, al año siguiente y muchos meses después de mi fallida incursión inicial, una llamada sobresaltó mi rutina laboral: un conocido de Fernando Gallardo radicado en Chile me provocaba una vez más con La Ruina Habitada y me invitaba a conversar sobre La Arquitectura de los Sentidos y la hotelería en Chile. Y así empezamos a parir las ganas de concretar algo, alentados por Gallardo y Castillo. La Ruina nos otorgaba la posibilidad concreta de armar un espacio de discusión y trabajo donde La Arquitectura de los Sentidos, y con otro sentido, se asomaba como provocación y motivación de juntar un puñado de lozanos arquitectos para ver qué podía generarse a partir de esta asociación iberoamericana de pequeña escala, direccionando la experiencia hacia una arquitectura al servicio de los hoteles, que rompiese con los espacios tradicionales que para estos edificios se establece la mayor parte de las veces.</p>
<p>Finalmente lo armamos. Organizamos el primer “Taller de Arquitectura de los Sentidos” en Valparaíso, con 15 jóvenes arquitectos invitados a 3 días de creación, de libertad y de experiencias sensoriales provocadoras. Gallardo y Castillo llegaron hasta Valparaíso a ser protagonistas de esta historia de sentidos en la arquitectura ligada a la hotelería y nos expusieron, se mostraron y nos develaron el sentido de su propuesta. Un sitio en ruina y con una ruina, fue el territorio de intervención y motivo de creación e invento de un Hotel de los Sentidos, en un lugar abandonado detrás de la iglesia La Matriz, centro fundacional del puerto profundo, donde los 15 arquitectos estuvieron, miraron, sintieron y reflexionaron previo a partir con sus propuestas. Horas más tarde, en la sede del DUOC de Valparaíso, comenzó el trabajo. Agrupados, trabajaron con profundidad y velocidad mientras Jesús y Fernando recorrían y se entrometían en la intimidad del proceso que se iba desarrollando. Las cuatro propuestas fueron expuestas al resto en una experiencia rica en contenido y adrenalina, que tenemos guardada en nuestros sentidos y en papeles blancos de collage y dibujo a mano alzada.</p>
<p>De esa experiencia vital y extraordinaria, arrancaron otras jornadas de discusión, de evaluación, de pensar futuro y de intentar proyectar para el puerto, un hotel innovador que, como dice Fernando Gallardo, “cambie el orden arquitectónico de los hoteles, plantee un nuevo diseño de los espacios, otra manera de percibir, entender, sentir y moverse por el edificio, un hotel que emocione, que provoque, que seduzca, que ofrezca nuevas experiencias y abra sus puertas a los cinco sentidos”. Ello constituye un desafío no menor en un país aún quieto y conservador, como es Chile, pero que ansía y recibe nuevas concepciones. Valparaíso puede ser el lugar ideal para esta provocación, y por ello, cinco de los arquitectos que participaron en el Taller de agosto, liderados por Isabel Soto y Fernando Gallardo, conformaron el Colectivo Valparaíso que busca en la génesis del proyecto hotelero, flexibilidad en la concepción de los espacios, relatividad en las concepciones de proyecto y apertura a la libre exploración formal, e invitan a involucrarse y ser protagonistas de esta experiencia inaugural.</p>
<p>Así la historia, las expectativas están, las motivaciones y provocaciones toman su ritmo y su propia cadencia, luego de las experiencias vitales y vívidas transcurridas. Lo acontecido me deja la sensación de que un viaje por trabajo en junio de 2007 a Palencia, una cena de amistad en Canduela, el descubrimiento de La Ruina Habitada, un reencuentro con mi amiga Isabel Soto, coyunturas y casuísticas y una suma de voluntades y deseos, devienen, a más de un año de sucedido todo ello, en un engranaje de personas que están tejiendo un proyecto y “degustando” una posibilidad.</p>
<p><b>Mireya Danilo, arquitecta.<br />
Santiago de Chile.</b></p>
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	</item>
	<item>
		<title>Por: Fernando Terán, Balneario de Solares</title>
		<link>http://laruinahabitada.es/2009/04/23/colectivo-valparaso/#comment-480</link>
		<author>Fernando Terán, Balneario de Solares</author>
		<pubDate>Thu, 23 Apr 2009 20:22:22 +0000</pubDate>
		<guid>http://laruinahabitada.es/2009/04/23/colectivo-valparaso/#comment-480</guid>
		<description>Qué bueno ver tan felices e ilusionados a los integrantes del Colectivo de Valparaiso. Aunque acabo de conocer sus sonrientes rostros, para mí son como de la familia. Patricia, Isabel, Carlos, Rodrigo y Fernando suerte y un saludo de hermano desde esta orilla del mar y un millón de gracias por ayudarnos a conseguir el sueño de todos.
FG gracias muy especiales también para tí por acercarnos a la utopía. Brindaré con Conchi a vuestra salud con un Monte Alpha que tengo reservado para la ocasión. Salud para todos amigos, ya estamos más cerca.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Qué bueno ver tan felices e ilusionados a los integrantes del Colectivo de Valparaiso. Aunque acabo de conocer sus sonrientes rostros, para mí son como de la familia. Patricia, Isabel, Carlos, Rodrigo y Fernando suerte y un saludo de hermano desde esta orilla del mar y un millón de gracias por ayudarnos a conseguir el sueño de todos.<br />
FG gracias muy especiales también para tí por acercarnos a la utopía. Brindaré con Conchi a vuestra salud con un Monte Alpha que tengo reservado para la ocasión. Salud para todos amigos, ya estamos más cerca.</p>
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	</item>
	<item>
		<title>Por: Rafael Moreno</title>
		<link>http://laruinahabitada.es/2009/04/23/colectivo-valparaso/#comment-479</link>
		<author>Rafael Moreno</author>
		<pubDate>Thu, 23 Apr 2009 18:53:48 +0000</pubDate>
		<guid>http://laruinahabitada.es/2009/04/23/colectivo-valparaso/#comment-479</guid>
		<description>Con estas 5 personas, sus vidas y sus CV's  el éxito está asegurado, "creadores de futuro". Forza Colectivo!!</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Con estas 5 personas, sus vidas y sus CV&#8217;s  el éxito está asegurado, &#8220;creadores de futuro&#8221;. Forza Colectivo!!</p>
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	</item>
	<item>
		<title>Por: Antonio Gómez, Quintana del Caleyo</title>
		<link>http://laruinahabitada.es/2009/04/23/colectivo-valparaso/#comment-478</link>
		<author>Antonio Gómez, Quintana del Caleyo</author>
		<pubDate>Thu, 23 Apr 2009 18:52:13 +0000</pubDate>
		<guid>http://laruinahabitada.es/2009/04/23/colectivo-valparaso/#comment-478</guid>
		<description>"Equipo excepcional", seguramente el mejor equipo de Arquitectos que se pueda formar, no hay duda alguna, estoy seguro que, además, contando con el "auxilio espiritual" de Jesús Castillo y el liderazgo de Fernando, el Hotel de los Sentidos "no tendrá parangón alguno", mucho animo Equipo de Valparaiso, sois los mejores, para el mejor proyecto. No hay duda ¡lo conseguiréis!, que las musas y las hadas, estén con vosotros.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>&#8220;Equipo excepcional&#8221;, seguramente el mejor equipo de Arquitectos que se pueda formar, no hay duda alguna, estoy seguro que, además, contando con el &#8220;auxilio espiritual&#8221; de Jesús Castillo y el liderazgo de Fernando, el Hotel de los Sentidos &#8220;no tendrá parangón alguno&#8221;, mucho animo Equipo de Valparaiso, sois los mejores, para el mejor proyecto. No hay duda ¡lo conseguiréis!, que las musas y las hadas, estén con vosotros.</p>
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