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	<title>Comentarios en: ¿O hartazgo de diseño?</title>
	<link>http://laruinahabitada.es/2008/08/31/%c2%bfo-hartazgo-de-diseno/</link>
	<description>de La Ruina Habitada</description>
	<pubDate>Fri, 18 May 2012 22:40:42 +0000</pubDate>
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		<title>Por: Fernando Terán, Balneario de Solares</title>
		<link>http://laruinahabitada.es/2008/08/31/%c2%bfo-hartazgo-de-diseno/#comment-133</link>
		<author>Fernando Terán, Balneario de Solares</author>
		<pubDate>Sat, 06 Sep 2008 19:20:31 +0000</pubDate>
		<guid>http://laruinahabitada.es/2008/08/31/%c2%bfo-hartazgo-de-diseno/#comment-133</guid>
		<description>&lt;p&gt;Me apetece compartir con todos vosotros una reflexión del arquitecto Rafael Moneo que me ha resultado oportuna acerca de las emociones, de los sentidos y del diseño de las cosas. Dice el autor: El diseño está en las cosas. Vivimos con las cosas, nos acompañan en todo momento. Como si de una fauna y flora artificial que nuestros mayores nos legaron, el mundo de las cosas que nos rodean es "otra" naturaleza. Y en su modestia de seres inanimados, las cosas están siempre ahí, junto a nosotros, reclamando que las usemos para hacerlas vivir. Me gusta ver las cosas anticipando el uso que vamos a darles. La hoz del segador adelanta el gesto de su brazo. La jarra de cerámica que nos sirve agua fresca nos dice cómo asirla y cómo llegar a llenar con ella un vaso. La silla que tengo enfrente me anima al reposo, al ofrecerme asiento y respaldo. Hasta hace poco tiempo -cabe decir que es en el siglo XX cuando el conocimiento científico nos ha hecho contar con la existencia de una realidad no sensorial-, hemos vivido en un mundo en el que los sentidos prevalecieron y con ellos, un mundo de objetos, de cosas, que desde su forma daban muestra de un modo inequívoco de su racionalidad, tanto en lo que fue su proceso de diseño y manufactura, como en lo que iba a ser el modo de usarlas. A lo largo del siglo XX las cosas han cambiado. La realidad inmaterial que nos rodea se manifiesta en nuestras vidas al hacerse presentes otros objetos, todos ellos ligados a un mundo intangible de fluidos electromagnéticos, máquinas que se encierran y protegen en caparazones y carcasas que ocultan y nada nos dicen de su modo de proceder. El viejo mundo de las cosas parece batirse en retirada. Y sin embargo, las cosas siguien estando presentes en nuestras vidas. Cuando se nos pide que elijamos aquella pieza diseñada por la que sentimos debilidad, pienso en todas. Debiendo elegir una, me decido por aquellas con las que comienzo el día: por la brocha de afeitar con su mechón de pelo de tejón y su pomo de marfil, y por la vieja maquinilla Gillette que heredé de mi padre y cuya solidez y perfección británica siempre me asombran. Es mi primer encuentro con las cosas, con esa "otra" naturaleza por la que siento tanto respeto y a quien tanto agradezco su compañía".&lt;/p&gt;
</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Me apetece compartir con todos vosotros una reflexión del arquitecto Rafael Moneo que me ha resultado oportuna acerca de las emociones, de los sentidos y del diseño de las cosas. Dice el autor: El diseño está en las cosas. Vivimos con las cosas, nos acompañan en todo momento. Como si de una fauna y flora artificial que nuestros mayores nos legaron, el mundo de las cosas que nos rodean es &#8220;otra&#8221; naturaleza. Y en su modestia de seres inanimados, las cosas están siempre ahí, junto a nosotros, reclamando que las usemos para hacerlas vivir. Me gusta ver las cosas anticipando el uso que vamos a darles. La hoz del segador adelanta el gesto de su brazo. La jarra de cerámica que nos sirve agua fresca nos dice cómo asirla y cómo llegar a llenar con ella un vaso. La silla que tengo enfrente me anima al reposo, al ofrecerme asiento y respaldo. Hasta hace poco tiempo -cabe decir que es en el siglo XX cuando el conocimiento científico nos ha hecho contar con la existencia de una realidad no sensorial-, hemos vivido en un mundo en el que los sentidos prevalecieron y con ellos, un mundo de objetos, de cosas, que desde su forma daban muestra de un modo inequívoco de su racionalidad, tanto en lo que fue su proceso de diseño y manufactura, como en lo que iba a ser el modo de usarlas. A lo largo del siglo XX las cosas han cambiado. La realidad inmaterial que nos rodea se manifiesta en nuestras vidas al hacerse presentes otros objetos, todos ellos ligados a un mundo intangible de fluidos electromagnéticos, máquinas que se encierran y protegen en caparazones y carcasas que ocultan y nada nos dicen de su modo de proceder. El viejo mundo de las cosas parece batirse en retirada. Y sin embargo, las cosas siguien estando presentes en nuestras vidas. Cuando se nos pide que elijamos aquella pieza diseñada por la que sentimos debilidad, pienso en todas. Debiendo elegir una, me decido por aquellas con las que comienzo el día: por la brocha de afeitar con su mechón de pelo de tejón y su pomo de marfil, y por la vieja maquinilla Gillette que heredé de mi padre y cuya solidez y perfección británica siempre me asombran. Es mi primer encuentro con las cosas, con esa &#8220;otra&#8221; naturaleza por la que siento tanto respeto y a quien tanto agradezco su compañía&#8221;.</p>
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	<item>
		<title>Por: Antonio Gómez, Quintana del Caleyo</title>
		<link>http://laruinahabitada.es/2008/08/31/%c2%bfo-hartazgo-de-diseno/#comment-129</link>
		<author>Antonio Gómez, Quintana del Caleyo</author>
		<pubDate>Fri, 05 Sep 2008 11:24:31 +0000</pubDate>
		<guid>http://laruinahabitada.es/2008/08/31/%c2%bfo-hartazgo-de-diseno/#comment-129</guid>
		<description>&lt;p&gt;Excepcional debate... Aquí sí se ponen en fase las ideas. Primero, decir si tuviera que empezar mañana a montar un hotel haría lo siguiente:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Seguiría eligiendo la misma Casona Asturiana que elegí, que fue un flechazo y por que es el tipo de edificio que me gusta para compartir con mis huéspedes, porque la historia de sus moradores pasados me apasiona.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Le encargaría el proyecto a Jesús y seguirá el mismo proceso que siguieron Fernando y Jesús en la Ruina Habitada. Estoy seguro que no sería una copia de La Ruina Habitada, pero tampoco sería el hotel que es hoy. Sabríamos conjugar la historia pasada del edificio, añadiéndole una nueva historia: la presente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Del proceso estoy seguro que saldría un hotel distinto. El mismo edificio, pero utilizando los elementos actuales de diseño para hacer posible un lugar donde los huéspedes a los que va destinado tengan confort. Eso lo conseguirá el diseño, la creación..., esa herramienta es la que utiliza con excepcional habilidad Jesús, según he visto en sus obras (no sólo la genialidad de la Ruina Habitada, también las realizadas en el Convento de Mave).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El resto lo tendríamos que seguir poniendo nosotros: el cariño, la profesionalidad, el trato, los pequeños detalles, la amabilidad; en fin, toda la liturgia que hace posible que nuestros huéspedes se encuentren en un destino único, que queden plenos de sensaciones, que efectiva mente den rienda suelta a sus sentidos. Estoy seguro que conseguir todo eso, seria mas fácil desde un diseño de la arquitectura, pensado y concebido por ambas partes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No es posible estar en contra del diseño, sin estar en contra de la innovación, y no es posible estar en contra de la innovación, sin estar en contra del progreso, el quit de la cuestión es donde esta el equilibrio?.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Mi respuesta personal, después de visitar La Ruina Habitada, es que lo fundamental es unir en un equipo, la experiencia con la innovación, el diseño con la práctica y el conocimiento y ambos utilizar la inteligencia de las emociones, de los sentidos, pensando en aquellos a los que va destinado el proyecto, muy especialmente, cuando nuestro proyecto es un hotel.&lt;/p&gt;
</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Excepcional debate&#8230; Aquí sí se ponen en fase las ideas. Primero, decir si tuviera que empezar mañana a montar un hotel haría lo siguiente:</p>
<p>Seguiría eligiendo la misma Casona Asturiana que elegí, que fue un flechazo y por que es el tipo de edificio que me gusta para compartir con mis huéspedes, porque la historia de sus moradores pasados me apasiona.</p>
<p>Le encargaría el proyecto a Jesús y seguirá el mismo proceso que siguieron Fernando y Jesús en la Ruina Habitada. Estoy seguro que no sería una copia de La Ruina Habitada, pero tampoco sería el hotel que es hoy. Sabríamos conjugar la historia pasada del edificio, añadiéndole una nueva historia: la presente.</p>
<p>Del proceso estoy seguro que saldría un hotel distinto. El mismo edificio, pero utilizando los elementos actuales de diseño para hacer posible un lugar donde los huéspedes a los que va destinado tengan confort. Eso lo conseguirá el diseño, la creación&#8230;, esa herramienta es la que utiliza con excepcional habilidad Jesús, según he visto en sus obras (no sólo la genialidad de la Ruina Habitada, también las realizadas en el Convento de Mave).</p>
<p>El resto lo tendríamos que seguir poniendo nosotros: el cariño, la profesionalidad, el trato, los pequeños detalles, la amabilidad; en fin, toda la liturgia que hace posible que nuestros huéspedes se encuentren en un destino único, que queden plenos de sensaciones, que efectiva mente den rienda suelta a sus sentidos. Estoy seguro que conseguir todo eso, seria mas fácil desde un diseño de la arquitectura, pensado y concebido por ambas partes.</p>
<p>No es posible estar en contra del diseño, sin estar en contra de la innovación, y no es posible estar en contra de la innovación, sin estar en contra del progreso, el quit de la cuestión es donde esta el equilibrio?.</p>
<p>Mi respuesta personal, después de visitar La Ruina Habitada, es que lo fundamental es unir en un equipo, la experiencia con la innovación, el diseño con la práctica y el conocimiento y ambos utilizar la inteligencia de las emociones, de los sentidos, pensando en aquellos a los que va destinado el proyecto, muy especialmente, cuando nuestro proyecto es un hotel.</p>
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	</item>
	<item>
		<title>Por: Fernando Gallardo</title>
		<link>http://laruinahabitada.es/2008/08/31/%c2%bfo-hartazgo-de-diseno/#comment-128</link>
		<author>Fernando Gallardo</author>
		<pubDate>Wed, 03 Sep 2008 22:22:16 +0000</pubDate>
		<guid>http://laruinahabitada.es/2008/08/31/%c2%bfo-hartazgo-de-diseno/#comment-128</guid>
		<description>Magistral sentencia de nuestro Kappel Meister Architekt: el diseño es la herramienta de la que disponemos para no quedarnos obsoletos. Viene a decir algo así como que si el azadón es el utensilio más práctico para pequeñas labores de jardinería en mis manos no haría germinar ni una sola coliflor... Pero si lo agarran por donde débese los labriegos-pintores de Porquera de los Infantes, que es el pueblo de La Ruina Habitada, entonces podemos disputarnos las coles ellos y yo cuando utilizo la herramienta-diseño de mi querido iMac. ¿Me explico?</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Magistral sentencia de nuestro Kappel Meister Architekt: el diseño es la herramienta de la que disponemos para no quedarnos obsoletos. Viene a decir algo así como que si el azadón es el utensilio más práctico para pequeñas labores de jardinería en mis manos no haría germinar ni una sola coliflor&#8230; Pero si lo agarran por donde débese los labriegos-pintores de Porquera de los Infantes, que es el pueblo de La Ruina Habitada, entonces podemos disputarnos las coles ellos y yo cuando utilizo la herramienta-diseño de mi querido iMac. ¿Me explico?</p>
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	</item>
	<item>
		<title>Por: Jesús Castillo, arquitecto</title>
		<link>http://laruinahabitada.es/2008/08/31/%c2%bfo-hartazgo-de-diseno/#comment-127</link>
		<author>Jesús Castillo, arquitecto</author>
		<pubDate>Wed, 03 Sep 2008 17:10:58 +0000</pubDate>
		<guid>http://laruinahabitada.es/2008/08/31/%c2%bfo-hartazgo-de-diseno/#comment-127</guid>
		<description>&lt;p&gt;Por orden, Cristina. Debo decirte que el recorrido desde la idea hasta la ejecución de la misma, cuando hay que pasar por ayuntamientos, comisiones de Patrimonio, comisiones de actividades clasificadas y normativas sectoriales varias, se convierte en un auténtico &lt;em&gt;grand slalom&lt;/em&gt;. Desde luego, la línea recta no es el mejor camino. Hay que tener buena cintura, mano izquierda de pelotari y convertirse en un auténtico fajador. Un amigo dice que la fuerza de voluntad se gasta, pues hay que proveerse de nuevas existencias en cada momento. Hay días (muchos) en los que uno se siente transportado a una película de Fellini cuando se descubre hablando con ciertos elementos de determinados temas: ¡puro surrealismo! Supongo que mi perplejidad ante el pensamiento de estos personajes es similar a lo que ellos piensan de mí... Las cosas no son lo que son, sino cómo son vistas por cada uno de nosotros. Por tanto, paciencia, mucha paciencia, que la meta final es mucho más preciada cuando hemos tenido que superar unos cuantos puertos de montaña hasta llegar a ella. &lt;br /&gt;

Sea éste un mensaje de ánimo..., aunque no lo parezca; además, en vuestro caso, siempre digo lo mismo: que le duela la cabeza con estos temas al profesional (en este caso al arquitecto), pero no al promotor. Y bueno..., qué contarte de toda esta energía, Paco. ¿Te imaginabas hace unos años en un debate como éste? Creo que esto es lo mejor de todo. Sin duda todos crecemos compartiendo conocimiento y reflexiones de nuestra experiencia. A veces, cuando diseño algún proyecto "raro", la primera dificultad que contemplo es la manera de contárselo al promotor, momento donde el proyecto entero se puede ir al traste. Después, ese momento se repite frente a los funcionarios de turno. Como decía, una carrera de obstáculos. Pero ¿podéis imaginar la cara de ciertas personas cuando Rafael Aranda (Les Cols) les contase el hotel (?) que quería construir? Yo he experimentado cómo retorna el color a la faz de muchas personas cuando por fin contemplan construido algo de lo que han dudado hasta la médula y se han negado a construir. El patrón de los constructores debería ser Sto. Tomás: ver para creer... Está claro que para ganar hay que arriesgar, aunque a veces se puede perder. Es el peaje que debemos pagar para progresar. Además, en todo este asunto, Paco, creo que estás siendo un poco abogado del diablo. Cualquiera que te conoce sabe cómo aprecias la innovación. El diseño, en todo caso, debe ser traductor del pensamiento; el pensamiento está en constante cambio, y el diseño es la herramienta de la que disponemos para no quedarnos obsoletos.&lt;/p&gt;
</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Por orden, Cristina. Debo decirte que el recorrido desde la idea hasta la ejecución de la misma, cuando hay que pasar por ayuntamientos, comisiones de Patrimonio, comisiones de actividades clasificadas y normativas sectoriales varias, se convierte en un auténtico <em>grand slalom</em>. Desde luego, la línea recta no es el mejor camino. Hay que tener buena cintura, mano izquierda de pelotari y convertirse en un auténtico fajador. Un amigo dice que la fuerza de voluntad se gasta, pues hay que proveerse de nuevas existencias en cada momento. Hay días (muchos) en los que uno se siente transportado a una película de Fellini cuando se descubre hablando con ciertos elementos de determinados temas: ¡puro surrealismo! Supongo que mi perplejidad ante el pensamiento de estos personajes es similar a lo que ellos piensan de mí&#8230; Las cosas no son lo que son, sino cómo son vistas por cada uno de nosotros. Por tanto, paciencia, mucha paciencia, que la meta final es mucho más preciada cuando hemos tenido que superar unos cuantos puertos de montaña hasta llegar a ella. </p>
<p>Sea éste un mensaje de ánimo&#8230;, aunque no lo parezca; además, en vuestro caso, siempre digo lo mismo: que le duela la cabeza con estos temas al profesional (en este caso al arquitecto), pero no al promotor. Y bueno&#8230;, qué contarte de toda esta energía, Paco. ¿Te imaginabas hace unos años en un debate como éste? Creo que esto es lo mejor de todo. Sin duda todos crecemos compartiendo conocimiento y reflexiones de nuestra experiencia. A veces, cuando diseño algún proyecto &#8220;raro&#8221;, la primera dificultad que contemplo es la manera de contárselo al promotor, momento donde el proyecto entero se puede ir al traste. Después, ese momento se repite frente a los funcionarios de turno. Como decía, una carrera de obstáculos. Pero ¿podéis imaginar la cara de ciertas personas cuando Rafael Aranda (Les Cols) les contase el hotel (?) que quería construir? Yo he experimentado cómo retorna el color a la faz de muchas personas cuando por fin contemplan construido algo de lo que han dudado hasta la médula y se han negado a construir. El patrón de los constructores debería ser Sto. Tomás: ver para creer&#8230; Está claro que para ganar hay que arriesgar, aunque a veces se puede perder. Es el peaje que debemos pagar para progresar. Además, en todo este asunto, Paco, creo que estás siendo un poco abogado del diablo. Cualquiera que te conoce sabe cómo aprecias la innovación. El diseño, en todo caso, debe ser traductor del pensamiento; el pensamiento está en constante cambio, y el diseño es la herramienta de la que disponemos para no quedarnos obsoletos.</p>
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	<item>
		<title>Por: Bernat Jofre, hotel Son Esteve</title>
		<link>http://laruinahabitada.es/2008/08/31/%c2%bfo-hartazgo-de-diseno/#comment-125</link>
		<author>Bernat Jofre, hotel Son Esteve</author>
		<pubDate>Wed, 03 Sep 2008 16:34:47 +0000</pubDate>
		<guid>http://laruinahabitada.es/2008/08/31/%c2%bfo-hartazgo-de-diseno/#comment-125</guid>
		<description>&lt;p&gt;Me gustan esas últimas reflexiones, muy acertadas a mi parecer: la del cromañón en su despacho y la de la practicidad ante el santón de turno que nos quiere endosar un WC triangular, por ejemplo. Efectivamente, el mayor enemigo del diseño es... el diseñador. A veces. Y es que la exageración rompe el encanto del diseño en sí, del concepto. Como mínimo en hostelería. Si en tu casa quieres poner un urinario en forma de labios femeninos -labios de boca, que ya existen en algunas discos de Ibiza- pues bien, adelante. Pero entonces haz un hotel Ikea, no un hotelito con encanto en medio de la Sierra de Gredos, como es el caso de El Milano Real. Supongo que es a eso a lo que se refería el señor Rico en su primera intervención. Al posible exceso de diseño en algunas intervenciones hoteleras que presumen de "encanto".&lt;br /&gt;
La otra frase que me ha llamado poderosamente la razón es la del cromañón en su hábitat natural, es decir, el despacho de Concejal de Urbanismo en casi todos los pueblos de España. Y aquí deviene otro largo debate del cual, no ya Fernando, sino los responsables de los partidos españoles deberían participar: ¿están suficientemente reciclados en sus departamentos los militantes con poder decisorio en ellos? Es decir, ¿sabe realmente el Concejal de Turismo de mi pueblo las últimas tendencias que se están imponiendo en España en materia turística? ¿Es consciente su compañero de Urbanismo de su posible desinformación en materia de nuevas construcciones? Creo que éste es un gran debate del cual nosotros somos, sencillamente, víctimas o desafortunados testigos, por decirlo de una manera muy suave. ¡Un abrazo a todos y todas!&lt;/p&gt;
</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Me gustan esas últimas reflexiones, muy acertadas a mi parecer: la del cromañón en su despacho y la de la practicidad ante el santón de turno que nos quiere endosar un WC triangular, por ejemplo. Efectivamente, el mayor enemigo del diseño es&#8230; el diseñador. A veces. Y es que la exageración rompe el encanto del diseño en sí, del concepto. Como mínimo en hostelería. Si en tu casa quieres poner un urinario en forma de labios femeninos -labios de boca, que ya existen en algunas discos de Ibiza- pues bien, adelante. Pero entonces haz un hotel Ikea, no un hotelito con encanto en medio de la Sierra de Gredos, como es el caso de El Milano Real. Supongo que es a eso a lo que se refería el señor Rico en su primera intervención. Al posible exceso de diseño en algunas intervenciones hoteleras que presumen de &#8220;encanto&#8221;.<br />
La otra frase que me ha llamado poderosamente la razón es la del cromañón en su hábitat natural, es decir, el despacho de Concejal de Urbanismo en casi todos los pueblos de España. Y aquí deviene otro largo debate del cual, no ya Fernando, sino los responsables de los partidos españoles deberían participar: ¿están suficientemente reciclados en sus departamentos los militantes con poder decisorio en ellos? Es decir, ¿sabe realmente el Concejal de Turismo de mi pueblo las últimas tendencias que se están imponiendo en España en materia turística? ¿Es consciente su compañero de Urbanismo de su posible desinformación en materia de nuevas construcciones? Creo que éste es un gran debate del cual nosotros somos, sencillamente, víctimas o desafortunados testigos, por decirlo de una manera muy suave. ¡Un abrazo a todos y todas!</p>
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	</item>
	<item>
		<title>Por: Paco S. Rico, hotel El Milano Real</title>
		<link>http://laruinahabitada.es/2008/08/31/%c2%bfo-hartazgo-de-diseno/#comment-123</link>
		<author>Paco S. Rico, hotel El Milano Real</author>
		<pubDate>Tue, 02 Sep 2008 23:24:35 +0000</pubDate>
		<guid>http://laruinahabitada.es/2008/08/31/%c2%bfo-hartazgo-de-diseno/#comment-123</guid>
		<description>&lt;p&gt;Bueno, bueno, bueeeno... Me encanta por fin algo vivo. Ahora empiezo a notar que la energía fluye y que se habla con el corazón abierto, o a calzón quitao como diría un castizo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En primer lugar, quiero disculparme si algunos de los comentarios que hice quizás no estaban claros, ni bien expresados. Ya sabéis que soy mayor y el alemán algunas veces me ataca duramente. En segundo lugar, ¡ay!, si yo estuviese en posesión de la verdad no escribiría estas cosas, ni admitiría que se dijesen sandeces. Pero no lo estoy y para mí casi todo es un mar de dudas con infinitos matices. Procuro no dogmatizar, y por eso quiero expresar que todo lo que digo es mío y lo vuelco aquí para que otros con sus diferentes opiniones y matices puedan aclararme muchas de las dudas que me asaltan.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;¿Diseño o empanada mental?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;He visto la fotografía que nos muestra F. Gallardo del sofá que se adapta al cuerpo: ¡impactante! Claro, no puedo juzgar solamente por la foto. No lo he probado y no sé lo que se siente físicamente, ni el bienestar y el descanso que produce. Pero, como tengo ojos, veo y lo comparo con la silla Barcelona de Mies van der Rohe (pabellón de Alemania, Exposición Universal de Barcelona 1929). No hay color. El diseño, la estética y los materiales la han hecho intemporal. Otra genialidad como La Ruina Habitada. Insisto: es mi opinión personal, no quiero dogmatizar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y, sí, Jesús. Sé que se están planteando hoteles con gravedad cero, donde podrás dormir en el techo, comer en la pared y cagar boca abajo. Pero tú sabes de sobra que, de momento, no es esto. Que nos movemos en un plano más prosaico donde tenemos que aceptar algunas limitaciones. Y tú lo sabes bien, que sufres en tus carnes imposiciones burocrático-estéticas cromañonicas que pueden mandar al carajo un buen proyecto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No voy a discutir aquí lo que es diseño y lo que no lo es. Ya quisiera tener la cultura e integridad suficientes para hacerlo... Pero, por principios, no estoy dispuesto a tragar con que cuatro santones quieran imponer según su criterio lo que es y lo que no es.&lt;/p&gt;
</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Bueno, bueno, bueeeno&#8230; Me encanta por fin algo vivo. Ahora empiezo a notar que la energía fluye y que se habla con el corazón abierto, o a calzón quitao como diría un castizo.</p>
<p>En primer lugar, quiero disculparme si algunos de los comentarios que hice quizás no estaban claros, ni bien expresados. Ya sabéis que soy mayor y el alemán algunas veces me ataca duramente. En segundo lugar, ¡ay!, si yo estuviese en posesión de la verdad no escribiría estas cosas, ni admitiría que se dijesen sandeces. Pero no lo estoy y para mí casi todo es un mar de dudas con infinitos matices. Procuro no dogmatizar, y por eso quiero expresar que todo lo que digo es mío y lo vuelco aquí para que otros con sus diferentes opiniones y matices puedan aclararme muchas de las dudas que me asaltan.</p>
<p>¿Diseño o empanada mental?</p>
<p>He visto la fotografía que nos muestra F. Gallardo del sofá que se adapta al cuerpo: ¡impactante! Claro, no puedo juzgar solamente por la foto. No lo he probado y no sé lo que se siente físicamente, ni el bienestar y el descanso que produce. Pero, como tengo ojos, veo y lo comparo con la silla Barcelona de Mies van der Rohe (pabellón de Alemania, Exposición Universal de Barcelona 1929). No hay color. El diseño, la estética y los materiales la han hecho intemporal. Otra genialidad como La Ruina Habitada. Insisto: es mi opinión personal, no quiero dogmatizar.</p>
<p>Y, sí, Jesús. Sé que se están planteando hoteles con gravedad cero, donde podrás dormir en el techo, comer en la pared y cagar boca abajo. Pero tú sabes de sobra que, de momento, no es esto. Que nos movemos en un plano más prosaico donde tenemos que aceptar algunas limitaciones. Y tú lo sabes bien, que sufres en tus carnes imposiciones burocrático-estéticas cromañonicas que pueden mandar al carajo un buen proyecto.</p>
<p>No voy a discutir aquí lo que es diseño y lo que no lo es. Ya quisiera tener la cultura e integridad suficientes para hacerlo&#8230; Pero, por principios, no estoy dispuesto a tragar con que cuatro santones quieran imponer según su criterio lo que es y lo que no es.</p>
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	</item>
	<item>
		<title>Por: Bernat Jofre, hotel Son Esteve</title>
		<link>http://laruinahabitada.es/2008/08/31/%c2%bfo-hartazgo-de-diseno/#comment-122</link>
		<author>Bernat Jofre, hotel Son Esteve</author>
		<pubDate>Tue, 02 Sep 2008 22:26:16 +0000</pubDate>
		<guid>http://laruinahabitada.es/2008/08/31/%c2%bfo-hartazgo-de-diseno/#comment-122</guid>
		<description>&lt;p&gt;He leído atentamente el artículo de nuestro colega del Milano Real. Puedo estar en muchas cosas en acuerdo con él, sobre todo en la importancia del factor humano en el devenir o, lo que es lo mismo, el éxito de una empresa hotelera. Efectivamente, uno ya puede haber creado un hotel Bang&#038;Olufsen -tótem de la modernidad y diseño tecnológico- que si no tiene o ha formado correctamente a los empleados puede coquetear peligrosamente con el fracaso. Puedo estar de acuerdo también en que cierto diseño puede llegar a ser abusivo si es mal utilizado, cuando eso quiera decir mal ubicado: en un edificio como mi finca (siglos XIII-XIV-XV-XVI)  no vamos a instaurar habitaciones de cristal ahumado y muebles de Jacobsen en la casa noble, por poner un ejemplo. No, la historia y el edificio se merecen un respeto. Y también por otra razón: como muy bien dice Francisco S. Rico, es el cliente quien te hará sentirte realizado al visitar una y otra vez tu establecimiento al ver que respetas una tradición arquitectónica y una filosofía de la vida. Hasta ahí, totalmente de acuerdo. &lt;br /&gt;Ahora bien, en la parte de los establos en desuso de esa misma finca, sin valor patrimonial alguno, con escasa belleza arquitectónica en definitiva, sí que reclamo el derecho de hacer no Les Cols, sino algo mucho mejor (Les Cols no es perfecto), diferente, y de rabioso diseño. ¿Por qué no? ¿ Por qué no podríamos conjugar belleza tardo gótica y barroca con modernidad del XXI? ¿Por qué no implantar en una almazara empezada a construir en el s .X -el único vestigio de la gran alquería musulmana que en su tiempo hubo- un spa de inspiración nipona? Romper el belén también tiene un público, claro que sí. Y puede que el cliente de siempre halle en la parte nueva sensaciones que nunca hubiera imaginado hasta ese momento.&lt;br /&gt;
Respetemos el patrimonio, sí. Pero innovemos hasta donde podamos. También. Y si hay copias buenas, bienvenidas sean. Las malas desaparecerán con la ausencia de clientes, con el paso del tiempo. No, no hay hartazgo del diseño: hay estima por el que está bien hecho, que sea práctico y funcional, y es que como dije en las Jornadas de la Ruina, un hotel debe pensar en el cliente y no en la vanagloria de quien lo ha diseñado. Diseñemos e innovemos pues. Y respetemos a quienes predican con tal actitud vital. Merecen nuestro respeto.&lt;/p&gt;
</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>He leído atentamente el artículo de nuestro colega del Milano Real. Puedo estar en muchas cosas en acuerdo con él, sobre todo en la importancia del factor humano en el devenir o, lo que es lo mismo, el éxito de una empresa hotelera. Efectivamente, uno ya puede haber creado un hotel Bang&#038;Olufsen -tótem de la modernidad y diseño tecnológico- que si no tiene o ha formado correctamente a los empleados puede coquetear peligrosamente con el fracaso. Puedo estar de acuerdo también en que cierto diseño puede llegar a ser abusivo si es mal utilizado, cuando eso quiera decir mal ubicado: en un edificio como mi finca (siglos XIII-XIV-XV-XVI)  no vamos a instaurar habitaciones de cristal ahumado y muebles de Jacobsen en la casa noble, por poner un ejemplo. No, la historia y el edificio se merecen un respeto. Y también por otra razón: como muy bien dice Francisco S. Rico, es el cliente quien te hará sentirte realizado al visitar una y otra vez tu establecimiento al ver que respetas una tradición arquitectónica y una filosofía de la vida. Hasta ahí, totalmente de acuerdo. <br />Ahora bien, en la parte de los establos en desuso de esa misma finca, sin valor patrimonial alguno, con escasa belleza arquitectónica en definitiva, sí que reclamo el derecho de hacer no Les Cols, sino algo mucho mejor (Les Cols no es perfecto), diferente, y de rabioso diseño. ¿Por qué no? ¿ Por qué no podríamos conjugar belleza tardo gótica y barroca con modernidad del XXI? ¿Por qué no implantar en una almazara empezada a construir en el s .X -el único vestigio de la gran alquería musulmana que en su tiempo hubo- un spa de inspiración nipona? Romper el belén también tiene un público, claro que sí. Y puede que el cliente de siempre halle en la parte nueva sensaciones que nunca hubiera imaginado hasta ese momento.<br />
Respetemos el patrimonio, sí. Pero innovemos hasta donde podamos. También. Y si hay copias buenas, bienvenidas sean. Las malas desaparecerán con la ausencia de clientes, con el paso del tiempo. No, no hay hartazgo del diseño: hay estima por el que está bien hecho, que sea práctico y funcional, y es que como dije en las Jornadas de la Ruina, un hotel debe pensar en el cliente y no en la vanagloria de quien lo ha diseñado. Diseñemos e innovemos pues. Y respetemos a quienes predican con tal actitud vital. Merecen nuestro respeto.</p>
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		<title>Por: Cristina Ferreiro, La Casona de Suesa</title>
		<link>http://laruinahabitada.es/2008/08/31/%c2%bfo-hartazgo-de-diseno/#comment-121</link>
		<author>Cristina Ferreiro, La Casona de Suesa</author>
		<pubDate>Tue, 02 Sep 2008 19:19:42 +0000</pubDate>
		<guid>http://laruinahabitada.es/2008/08/31/%c2%bfo-hartazgo-de-diseno/#comment-121</guid>
		<description>&lt;p&gt;Es muy difícil permanecer solo como espectadora en esta discusión tan interesante. Así que me animo a intervenir, pero lo haré con una pregunta para Jesús que me reconcome desde que vi la Ruina. Me imagino que no soy la única que ha tenido que partirse el alma en discusiones surrealistas con ayuntamientos que desconfían de todo y con concejales de urbanismo que, en mi opinión, deshonran la profesión de arquitecto. Por eso, mi duda es: ¿cómo se planteó el proyecto y sobre todo cómo se aprobó un proyecto tan innovador? De verdad que tengo curiosidad por saberlo, ya que me encantaría que me dijeras que fue fácil, que lo entendieron enseguida, que en algún lugar quedan concejales de urbanismo con visión e imaginación.&lt;/p&gt;
</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Es muy difícil permanecer solo como espectadora en esta discusión tan interesante. Así que me animo a intervenir, pero lo haré con una pregunta para Jesús que me reconcome desde que vi la Ruina. Me imagino que no soy la única que ha tenido que partirse el alma en discusiones surrealistas con ayuntamientos que desconfían de todo y con concejales de urbanismo que, en mi opinión, deshonran la profesión de arquitecto. Por eso, mi duda es: ¿cómo se planteó el proyecto y sobre todo cómo se aprobó un proyecto tan innovador? De verdad que tengo curiosidad por saberlo, ya que me encantaría que me dijeras que fue fácil, que lo entendieron enseguida, que en algún lugar quedan concejales de urbanismo con visión e imaginación.</p>
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	</item>
	<item>
		<title>Por: Fernando Gallardo</title>
		<link>http://laruinahabitada.es/2008/08/31/%c2%bfo-hartazgo-de-diseno/#comment-119</link>
		<author>Fernando Gallardo</author>
		<pubDate>Mon, 01 Sep 2008 19:29:23 +0000</pubDate>
		<guid>http://laruinahabitada.es/2008/08/31/%c2%bfo-hartazgo-de-diseno/#comment-119</guid>
		<description>Yo no estoy harto de diseño. ¿Cómo estar harto de diseño literario, de diseño pictórico, de diseño musical, de diseño industrial en el ordenador que me está ayudando a escribir y publicar estas líneas? ¿Acaso podría hartarme de ver amanecer y preferir por consiguiente que nunca más saliera el sol, por variar? ¿Acaso por admirar la sonrisa de la Venus de Boticelli y desear que algún loco le echara un bote de pintura encima por verla distinta a como la vi ayer? ¿Puedo caer exhausto de escucharte, amor, musitar verbos que me regalan emoción?

De lo único que estoy harto es de soportar ese martillo pilón que me está horadando los tímpanos allá abajo, en la calle. O del claxon incesante de ese automovilista malhumorado. Harto de que me atiendan en algún hotel como a un número, no a una persona. Y de esa ducha que sale fría. Y de la cama vieja. De las paredes sucias. Del coñazo que algún que otro hotelero me da para convencerme de que su establecimiento es el mejor. De ornamentar las paredes antes que de pretender la verdad del edificio. De que este hotel me recuerde tanto al que estuve ayer, y más al de anteayer, y más al de antes de anteayer... Y de pensar que la única forma que algunos entienden la competencia es pisando el callo ajeno antes que imaginar el rostro propio.

Harto estoy de algunas cosas. Pero de otras no.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Yo no estoy harto de diseño. ¿Cómo estar harto de diseño literario, de diseño pictórico, de diseño musical, de diseño industrial en el ordenador que me está ayudando a escribir y publicar estas líneas? ¿Acaso podría hartarme de ver amanecer y preferir por consiguiente que nunca más saliera el sol, por variar? ¿Acaso por admirar la sonrisa de la Venus de Boticelli y desear que algún loco le echara un bote de pintura encima por verla distinta a como la vi ayer? ¿Puedo caer exhausto de escucharte, amor, musitar verbos que me regalan emoción?</p>
<p>De lo único que estoy harto es de soportar ese martillo pilón que me está horadando los tímpanos allá abajo, en la calle. O del claxon incesante de ese automovilista malhumorado. Harto de que me atiendan en algún hotel como a un número, no a una persona. Y de esa ducha que sale fría. Y de la cama vieja. De las paredes sucias. Del coñazo que algún que otro hotelero me da para convencerme de que su establecimiento es el mejor. De ornamentar las paredes antes que de pretender la verdad del edificio. De que este hotel me recuerde tanto al que estuve ayer, y más al de anteayer, y más al de antes de anteayer&#8230; Y de pensar que la única forma que algunos entienden la competencia es pisando el callo ajeno antes que imaginar el rostro propio.</p>
<p>Harto estoy de algunas cosas. Pero de otras no.</p>
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	</item>
	<item>
		<title>Por: Fernando Terán, Balneario de Solares</title>
		<link>http://laruinahabitada.es/2008/08/31/%c2%bfo-hartazgo-de-diseno/#comment-118</link>
		<author>Fernando Terán, Balneario de Solares</author>
		<pubDate>Mon, 01 Sep 2008 18:44:10 +0000</pubDate>
		<guid>http://laruinahabitada.es/2008/08/31/%c2%bfo-hartazgo-de-diseno/#comment-118</guid>
		<description>&lt;p&gt;Amigo desconocido Jesús: muchas gracias por tu aclaración, la cual me ha convencido. No obstante en este país en que todos creemos que sabemos de todo -lo digo por el promotor- no estaría de más que a ese equipo formado por el arquitecto, el promotor y demás colaboradores que se unen para dar forma una idea se uniera la figura del profesional que va a dirigir el futuro establecimiento.&lt;br /&gt;
Los americanos, y siento tener que echar mano de ellos, lo tienen muy claro: un arquitecto diseña el edificio, otro lo distribuye por dentro y si fuera necesario un tercero diseña los jardines que componen el complejo. El resultado final puede ser muy diferente.&lt;/p&gt;
</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Amigo desconocido Jesús: muchas gracias por tu aclaración, la cual me ha convencido. No obstante en este país en que todos creemos que sabemos de todo -lo digo por el promotor- no estaría de más que a ese equipo formado por el arquitecto, el promotor y demás colaboradores que se unen para dar forma una idea se uniera la figura del profesional que va a dirigir el futuro establecimiento.<br />
Los americanos, y siento tener que echar mano de ellos, lo tienen muy claro: un arquitecto diseña el edificio, otro lo distribuye por dentro y si fuera necesario un tercero diseña los jardines que componen el complejo. El resultado final puede ser muy diferente.</p>
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